I. PODEMOS CAMINAR CUALQUIER DESIERTO
Si los fieles tienen a DIOS por su DIOS, entonces tenemos a DIOS. Si yo tengo a DIOS como mi PADRE, entonces yo puedo caminar en cualquier desierto.
Yo veo que las personas que llegan a este país como emigrantes, están azorados. Amados hermanos, el que llega a cualquier país de América está en la bendición.
Duro es llegar a otros países fuera de este continente, porque los sistemas de ellos no están preparados para recibir gentes de otras tierras, ni para dar. Son escasas las fuentes.
En esas tierras solamente los ricos pueden comer lo que tú comes en América. Quisiera que entendieran lo que estoy hablando. Por tanto, tú y yo tenemos un DIOS GRANDE, PODEROSO, FUERTE.
Tenemos que atrevernos a ser fieles porque tenemos a DIOS. No todo el mundo puede ser fiel. La fidelidad no es una cualidad, la fidelidad viene de Dios.
Deuteronomio 4:7 "Porque ¿Qué nación grande hay que tenga dioses tan cercanos a ellos como lo está Jehová nuestro Dios en todo cuanto le pedimos?" O sea que nosotros somos escogidos. Ningún joven piense que está perdiendo su tiempo cuando viene a la iglesia a buscar al Señor.
¿Está cercano DIOS a nuestro corazón para pedirle? Es necesario darle tiempo a las cosas. Ninguno de nosotros le damos tiempo a las cosas. Todos queremos que todo esté rápido porque así lo queremos. Cuando surgen las dificultades todo lo queremos rápido, cuando DIOS nos dio la oportunidad de arreglar las cosas para evitar las dificultades que hoy tenemos. Queremos que DIOS nos resuelva nuestras dificultades ¡YA! Pero DIOS te dice: "Ahora vas a esperar a que mi aceite se vierta gota a gota". El procede así porque si te lo da rápido no vas a agradecer, te vas a envanecer.
Hay quien prospera más que otros porque DIOS conoce lo que hay en nuestros corazones. Hay quien, para que sea del Señor, no puede prosperar, siempre tiene que estar con la "carreta" adelante. Hay quien cuando Dios lo prospera deja de serle fiel a Dios.
Hay quien cuando tiene el dinero suficiente, le roba a Dios y le es pecado. Entonces Dios, para que lo entienda y le sea fiel, no le puede prosperar, tiene que darle cada día lo que cada día tiene para vivir.
Salmo 48:14 "Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre; el nos guiará aun más allá de la muerte."
Dios es un Dios para SIEMPRE. Tú no estás aquí para tener un "diosecito"; tú estás aquí para saber que tú tienes un DIOS GRANDE.
Cuidado que muchos pueden ser "diosecitos". Tú mismo, dentro de ti, puedes ser eso. Podrás ayunar, vigilar, creer en el Espíritu Santo, tener el don de lengua, pero ese "diosecito" está allí y hace tanto daño.
II. LOS FIELES TAMBIEN TENEMOS UN REY
No solamente tenemos la categoría de tener un DIOS. Si tenemos un Dios también tenemos un REY.
Si tenemos un REY le servimos a un REY y cuentas de reyes EL quiere. Cuidado con las vasijas con rescoldo que todavía tienen miseria. Miseria para dar, miseria para pensar, miseria para existir.
¿Ustedes creen que los avaros son los ricos? ¡NO! los avaros son los pobres, porque no trabajan y quieren las riquezas del que trabaja.
Si tenemos un REY nosotros tenemos que tener temperatura de reyes. No podemos venir a la iglesia como unos miserables. Debemos ser limpios, resplandecientes. Si somos reyes, tenemos que vestirnos en el DIA DEL SEÑOR como reyes, tenemos que cantarle como reyes, tenemos que ofrendarle como reyes, tenemos que ministrarnos como reyes. ¿Cómo es la ministración de un rey? Siempre teniendo. Tienes para la ofrenda, tienes para el diezmo, tienes para lo extra.
Salmo 5:2 "Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, porque a ti oraré."
Le estás haciendo tuyo "REY MIO y DIOS MIO". Si los fieles tienen a Dios por su Dios, tenemos a DIOS y tenemos al REY. Le puedes decir: "REY MIO y SEÑOR MIO" y no estás conjugando verbos que no sean de acción, estás conjugando verbos de acción para DIOS. Oye REY, oye CRISTO, oye SEÑOR, oye PADRE. Estás conjugando la altura de tu fidelidad para DIOS.
Así que, todo lo bastardo que está en tu mente tienes que echarlo fuera, todo lo indecoroso que tenemos a veces, aún para expresarnos a un amado nuestro, tiene que cancelarse. Nosotros tenemos que hablar como reyes y como sacerdotes.
Tu realeza espiritual, económica, educacional y física no te permiten bajar a un nivel que no es el tuyo.
III. LOS FIELES VIVIMOS PARA SERVIRLE
Los fieles, como tú y como yo que tenemos a Dios, vivimos para servirle, porque aunque trabajes, eso no quiere decir que no le sirvas a Dios. Tú estás trabajando en la naturaleza común del mundo y estás sirviendo a Dios.
Tu trabajo es muy apreciado allá afuera para Dios. Por favor, amado hermano, que no te confundan. No quiero que nuestra iglesia se confunda con algunas doctrinas que no son las correctas. Donde tú trabajes, tú estás honrando a Dios, tu estás sirviendo a Dios.
Tenemos un REDENTOR. Si somos hijos fieles de DIOS, tenemos una REDENCION en nuestro cuerpo. Nuestro cuerpo, un día, va a dejar de sentir al ESPIRITU, porque ya el ESPIRITU no va a necesitar del cuerpo.
Si tenemos un REDENTOR sabemos que mañana podemos caer pero EL nos levanta en seguida. DIOS, REY Y REDENTOR. Donde quiera que vayas a trabajar no puedes olvidar que tienes un REDENTOR, que te va a redimir de las faltas en tu trabajo.
Si tenemos un REDENTOR es porque el REDENTOR nos cambia. Puede haber todo pecado a nuestro alrededor y nosotros brillar para CRISTO.
En la categoría universal que pertenecemos, somos hijos de un DIOS CREADOR, hijos de un REY y tenemos un REDENTOR; así que si estás mal en tu trabajo o en tu empresa y en tu economía, algo anda mal espiritualmente y hay que arreglarlo.
IV. SI SOMOS FIELES A DIOS TENEMOS UN LIBERTADOR
Por mucha opresión maligna que puedas tener, cuando lees la Palabra, creyendo en este Dios, tú te liberas. Por mucha carga que tengas, por muchas preocupaciones que ocupen tu mente, tú descansas en el Señor.
El ESPIRITU SANTO, PODEROSO, sabe que hay un LIBERTADOR. No hay amor más tierno que el amor entre hermanos puros.
2 Samuel 22:2 "Dijo: Jehová es mi roca y mi fortaleza, y mi libertador..."
El que está atado es porque quiere, y más conociendo las Escrituras. No le permitas a Satanás la opresión, ni de mente, ni de enfermedad, ni de economía, cancela eso. Somos un linaje de DIOS y nuestro linaje es especial.
V. TENEMOS UN SALVADOR
Si crees que no eres nada allá afuera es porque no has creído. Hoy tienes que saber lo que tú eres, lo que somos. Tenemos que entender que somos algo ESPECIAL, poseyéndolo TODO.
Amén.
|