I. EL ABUSO VIENE POR INSTINTOS
Hay padres que en su miseria de pobreza abusan de sus hijos. Tal vez pienses que no es posible pero eso existe. Por su pobreza desde la edad de siete, ocho años se le imponen reglas de abuso, como por ejemplo a niños de nueve años se les exige que lleven el agua para toda la casa; como la madre decirle el hijo que prepare el agua para el baño de su padre. Puedes pensar que es una ayuda, pero depende de cómo se mande, depende de cómo se ordene y dependiendo si es abusivo.
El castigo que muchas generaciones nuestras han sufrido de oprobio, de miseria y de moralidad se debe al abuso. Unas veces se ha hecho por abuso directo. Hay instintos de abuso. El abuso viene por instintos y es una maldición al género humano cuando esos instintos se revierten a personas con incapacidad. Los demonios de instintos a personas de incapacidad son unos de los más fieros y abusivos que existen. El abuso entra en la mente como un parásito porque es un demonio; realiza el instinto en la mente y lo desarrolla en la carne; todos hemos sentido instintos buenos e instintos malos. Pueden llamarle sentimientos y está correcto también, pero no le llamo sentimiento porque sentimiento es más bueno que malo.
El instinto es algo malo que viene de Satanás a la persona. Muchas veces los comerciantes han fracasado porque tienen instintos malos. Viene un cliente y lo estafa, tuvo malos instintos.
Dice la Palabra que "siempre habrá pobres en la tierra" y ¿Por qué? Porque hay mas misericordia en el género pobre que en el género acaudalado. El rico da midiendo sus finanzas y el pobre da por misericordia porque si mide lo que tiene no lo da. Entonces el pobre es una bendición sobre la tierra.
Para Dios no hay pobre, y te voy a dar la explicación: Dios a cada tierra le da productos; el pobre es el que no trabaja, pero todo el que trabaja y come no es pobre. Este es un concepto de Dios, y para nosotros los conceptos nuestros de pobreza son muy variados de acuerdo al país donde habitamos.
Los cristianos no somos pobres. Aunque te comas una yuca hervida con aceite, no eres pobre, porque en otro país del mundo falta este alimento, este es el razonamiento de Dios.
Yo he llegado a aldeas donde el plato de comida es harina de maíz y el hombre de la casa ha ido al corral donde tiene la vaca para ordeñarla y ha regresado con un cubo de leche fresca, y la esposa en una estufa de leños preparando la harina. Yo he estado en ese lugar y he participado y me he gozado de una comida excelente de un plato de harina y un vaso de leche fresca. Millones de seres humanos quisieran comer hoy un plato de harina con un vaso de leche. Hay una parte del mundo que no la tiene y nosotros en la parte de nuestro mundo la tenemos. Por eso digo que no somos pobres.
Quitando la parte material, poniendo la parte de la eternidad somos universitarios en la Palabra, un evangelio cabal, libre, sin ídolos ni dogmas eclesiásticas. Este es el sabor de la pureza del evangelio sin esa doctrina que amarra y encadena al ser que cree. Importante saber cuán bendecidos somos al creer en Jesucristo.
Si tú quieres que te paguen bien, pero tú trabajas mal, vas a ser tres veces pobre. A ti te pueden pagar bien si trabajas bien, pero si tú maldices a tu jefe, si tú no oras por tu jefe, si tú no bendices a la compañía de donde llevas el alimento para tu casa tú eres un maldito de la tierra, nunca levantarás cabeza, y cuando salgas de ese lugar vas para un lugar peor. Pero si tú bendices a la compañía de donde llevas el sustento y el diezmo para tu iglesia, cuando salgas de ahí irás a un lugar tres veces mejor. Esa es la capacidad de creerle a El.
Job, que fue rico, experimentó tres balances en su vida: riqueza, pobreza y más pobreza, pero muchos de nosotros tenemos pobreza y riqueza. Al encontrar a Cristo salimos de la pobreza espiritual a la pobreza de abundancia, o sea que nuestra incultura pobre se volvió a una cultura rica, matizada por los sabores de la eternidad porque cuando sales de la incultura de la fe y te montas en el conocimiento del Espíritu dejas de ser pobre. La manera de ser rico es teniendo a Cristo, luego te acomodas a todo lo demás. Somos promotores de la paz en medio de la pobreza; somos epicentro de Dios y no epicentro de Satanás.
Job 22:7,10 "No diste de beber agua al cansado, y detuviste el pan al hambriento. (v.10) Por tanto, hay lazos alrededor de ti, y te turba espanto repentino;" El temor por culpabilidad cuando tú haces un abuso, te trae inmediatamente Satanás la justificación. La mente comienza a elaborar tu justificación porque hay dentro de ti un temor hacia Dios; cuando tú sientas culpabilidad no te justifiques, arrodíllate ante Dios, enciende tu lámpara y reprende tu justificación porque el que confiesa a Dios su pecado, El entonces nos justificará a nosotros. Nosotros no podemos justificarnos ante Dios pero El sí nos puede justificar ante el Padre porque El es el Redentor.
Proverbios 21:13 "El que cierra su oído al clamor del pobre, también él clamará, y no será oído." Ahora se dan cuenta ¿por qué hay algunas oraciones nuestras que no han sido contestadas?
¿Por qué el pueblo decae? ¿Por qué tantos fervorosos hay y a la hora de las pruebas no se sacrifican? Hay personas ardientes en la obra, radiantes de fe, ayunando, orando y creemos que tiene una gran consagración, pero quítale una bendición de las que tiene, una de sus comodidades, inmediatamente cierran sus brazos y le dicen al Señor: "No puedo".
Hay quienes pretenden ser ricos siendo pobres, y hay pobres que pretenden ser ricos. Ninguna de las dos es de bendición porque pretender es no tener. Tarde o temprano se te va a descubrir la mentira. Te compras un carro pretendiendo que puedes comprarlo, rentarlo o alquilarlo y a los tres meses te lo quitan porque pretendiste; pretendes comprar una casa pero no tienes el dinero de entrada ni puedes decir que vas a vivir con un presupuesto para pagar la casa, los impuestos y todo lo demás. No sabes hacer un presupuesto para tus compras, pero si no lo sabes hacer para la comida ¿Cómo lo puedes hacer para una propiedad?
Hay pobres porque no han puesto al Señor como un economista. Si tú tienes un presupuesto de baja entrada no puedes ir a un restaurante. Nosotros somos los armadores de lo malo a lo bueno, pero para eso tenemos que tener un corazón de amor.
¿Sabes que una mujer que no ama a su marido es una abusadora? No lo ministra y al no ministrarlo no le tiene consideración. Pero una mujer que ama a su marido es una buena administradora y nunca será una abusadora.
II. OBRANDO INJUSTAMENTE CONTRA LOS POBRES
Vemos muchas cosas injustas contra los pobres. Alguien va a trabajar a una casa por ochenta o cien dólares al día, que por cierto esto ya muy pronto se acabará, ya no hay quien llame para limpiar casas. Cuando la persona llega para limpiar la casa informa que solo va a limpiar la parte de adentro, pero cuando ya está terminando le piden que lave la terraza, la persona por pena lava la terraza, después le piden que bañe al perro, y la persona lava al perro, luego le piden que doble la ropa y en todos estos trabajos la persona termina muy tarde, eso se llama ABUSO. Pero existe el otro abuso que es el que se paga y no hace el trabajo por el que se le paga.
Job 20:19-21,29 "Por cuanto quebrantó y desamparó a los pobres, robó casas, y no las edificó; por tanto, no tendrá sosiego en su vientre, ni salvará nada de lo que codiciaba. No quedó nada que no comiese; por tanto, su bienestar no será duradero.(v.29) Esta es la porción que Dios prepara al hombre impío, y la heredad que Dios le señala por su palabra."
¿Estamos en el tiempo de la justicia de Dios? Cuántas casas se están perdiendo; cuántos "down payments" se han robado a familias; cuánto dinero has pedido prestado y no lo has pagado, eso se llama robo, porque un préstamo y una tarjeta que hayas pedido prestado para pagar y no la pagas se le llama robo, y por años sufrirá la miseria. La justicia de Dios se manifiesta y muchas veces tiene que quitarte para que aprendas, porque oyes pero no computas, entiendes pero te desaloja la verdad de Dios.
¿Cuántos saben lo que es un desasosiego? Es inquietud desesperante; te compran la casa, estás en la casa, no la pagas, a quien te proveyó la casa lo condenas, caen todos en pecado al condenar al que tuvo misericordia para que tu tuvieras una casa y al caer todos en pecado viene un desasosiego; es como un hormiguero, no te sientes bien en ninguna parte.
Tu puedes disfrutar una casa que ya la terminaste de pagar, pero una persona que trabaja debe de tener en su casa un remanente de tres meses apartado para pagar la renta, porque para el mes malo ahí tienes el remanente, el siguiente mes malo tienes el remanente, hasta que dices: "Señor, mira la tinaja mía qué escasa está (eso es bíblico, está en la Palabra), necesito que fluctúes porque tengo que pagar"; en seguida el Señor sabe que esa mujer o ese hombre le están reclamando bendición porque tiene que pagar.
Si te comes el diezmo del Señor no digas "pobrecitos mis hijos". Después de presentar y pagar los diezmos al Señor pídele que te provea para tus hijos, lo de Dios es de Dios. Tenemos que ser concretos, entonces Dios te abre las puertas.
Romanos 6:23 "Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro."
Tenemos que tener cuidado como nosotros obramos.
Dios les continúe bendiciendo.
Amén.
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