I. Al comienzo del libro de Daniel se nos da a conocer a este joven y a sus compañeros. Habían sido escogidos de entre el grupo de exiliados hebreos por su noble ascendencia y sus dotes espirituales e intelectuales con el propósito de una instrucción adecuada con la mira de que sirvieran al rey de Babilonia.
Estos jóvenes resolvieron no contaminarse con la deliciosa ración del rey, ni con el vino que éste bebía, ya que tanto la comida como la bebida eran ofrecidas a los dioses babilonios. En lugar de esto, pidieron legumbres y agua para no contaminarse.
Daniel 1:15 nos habla que el mayordomo pudo comprobar que sus rostros era mejor que el de ellos que comían la porción del rey.
II. Este ayuno parcial. Daniel estuvo afligido por espacio de tres semanas. No comió manjar delicado, ni entró en su boca carne, ni vino, ni se ungió con ungüento hasta que se cumplieron las tres semanas.
Daniel 10:2-3 "En aquellos días yo Daniel estuve afligido por espacio de tres semanas. No comí manjar delicado, ni entró en mi boca carne ni vino, ni me ungí con ungüento, hasta que se cumplieron las tres semanas."
La oración en el ayuno es poderosa. Muestra la Biblia que después de la oración y el ayuno de Daniel, un ángel del cielo se le presentó u le reveló eventos proféticos a ocurrir. Por medio de la oración tuvo experiencias especiales con Dios.
III. Algo análogo a un ayuno parcial se puede notar en el período de preparación espiritual de Elías.
En Querit los cuervos le atraían pan y carne por la mañana y por la tarde, y bebía del agua del arroyo.
I Reyes 17:5-6 "Y él fue e hizo conforme a la palabra de Jehová: pues se fue y vivió junto al arroyo de Querit, que está frente al Jordán. Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne por la tarde; y bebía del arroyo."
Tiempo después, cuando estuvo en casa de la viuda en Sarepta de Sidón se alimentó con tortas cocidas, hechas con harina y aceite.
I Reyes 17:13 "Elías le dijo: No tengas temor; vé, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo."
Tanto como la preparación de este hombre de Dios en la auto-negación, requisito indispensable para uno al que Dios le va a otorgar poder espiritual era apropiado que la dieta del siervo de Jehová fuera de lo más sencilla mientras que había hambre en la tierra y muchos de sus compatriotas morían por falta de comida. Para poder ministrar eficazmente a los que tienen necesidades es menester identificarnos.
IV. En el Nuevo Testamento, Juan el Bautista se nos presenta como la contraportada de Elías. En los registros de los evangelios leemos que además de ayunar con frecuencia, el Bautista se alimentaba con una dieta sencillísima de langosta y miel silvestre.
El ayuno parcial. Que el mismo sea variado y muchos lo han hecho o probado con bendición, y así mismo se han beneficiado. Una de las diversidades que permite este tipo de ayuno es la de alimentarse exclusivamente con una clase de comida todo el tiempo que lo observa.
Durante los primeros días que pasó en Georgia, Juan Wesley siguió una dieta de pan seco. Otros han ayunado parcialmente suprimiendo una comida al día, limitando estrictamente así la cantidad de comida ingerida.
El ayuno parcial es de gran valor especialmente cuando las circunstancias hacen que resulte imposible o inconveniente realizar un ayuno natural. Ciertamente requiere idéntica auto-disciplina. Es más apropiado para las personas mayores o aquellas con una constitución física débil y que no pueden hacer un ayuno natural.
Una de las grandes ventajas del ayuno parcial es que aunque lo hayan practicado por un período prolongado se pueden reasumir la ingestión normal de alimentos inmediatos, cosa que no es posible con las otras dos clases de ayunos.
El ayuno es considerado bíblicamente en tres clasificaciones; el ayuno bíblico puede ser tanto público como privado, regular como ocasional, involuntario como voluntario. Asimismo consideremos las distintas necesidades y circunstancias que movían a hombres a ayunar y cuál es la aplicación para nosotros en la actualidad. En primer lugar, sin embargo, debemos considerar las dos declaraciones del Señor relativas al ayuno porque de ellas deben determinar nuestra actitud.
V. El ayuno y la oración era una disciplina en la iglesia primitiva. En una ocasión mientras Bernabé, Simón, Lucio, Manaén y Saulo (Antioquía) estaban ministrando estos al Señor y ayunando, el Espíritu Santo les dijo: "Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado." Hechos 13:2.
La ordenación de estos apóstoles fue un gran momento en la obra expansiva del evangelio. Luego Lucas informa que Pablo y Bernabé comenzaron iglesias en varias ciudades, y después de un tiempo de ayuno y oración, constituyeron ancianos para supervisar la obra.
Hechos 14:21-23 "Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído."
Ayunar y orar no solo transforma a una persona o iglesia, sino que pueden cambiar el curso de una nación. Cuando Jonás llevó la advertencia de un juicio inminente ordenó: "...y conviértase cada uno de su mal camino , de la rapiña que hay en sus manos." (Jonás 3:8).
Inmediatamente el pueblo comenzó a lamentarse de sus pecados, y su ayuno y arrepentimiento agradaron al corazón misericordioso de Dios.
El escritor del libro de Jonás nos dice: "Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo." (Jonás 3:10)
Vemos la mano de Dios al librar a Israel mientras la nación estaba en el exilio en Persia. Un hombre inicuo llamado Amón había llegado a tener un gran poder público y había persuadido al rey para destruir al pueblo judío.
Sin que el rey lo supiera, su esposa la reina Ester era judía. Ella dio un ejemplo que transformó en un modelo para todas las generaciones siguientes del poder del ayuno y la oración, para cambiar en historia.
Ester 4:15-16 "Y Ester dijo que respondiesen a Mardoqueo: Vé y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche y día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y su perezco, que perezca."
Nosotros hoy como pueblo cristiano de Dios podemos cambiar los destinos de Irak y países que como ellos cambian el mundo en una hoguera de maldad, y las naciones buscan en la guerra poderío y gobiernos.
En el libro II de Crónicas, capítulo 20, versículos 2 al 4, nos narra una gran bendición de Dios para aquellos que buscan de Dios su absoluta dirección.
Sea este boletín de ayuda en la dirección de sus ayunos.
El Señor os bendiga,
Pastora Lidia Rodríguez
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