Nosotros creemos que el anuncio de los ángeles de la venida de Nuestro Salvador era un anuncio profético.
En el capítulo 2 del apóstol Lucas podemos ver que vinieron antes de que El llegara a la tierra:
1) Los anuncios proféticos.
2) Las estrellas brillantes de la profecía.
3) la aparición del Salvador en un pesebre.
Nosotros, entonces, estamos entendiendo que Cristo tenía una pre-existencia y estamos creyendo en una verdad tan grande que nuestra mente se hace pequeña para entenderla. Nuestra capacidad de entendimiento es mínima para entender la grandeza de un Dios minuciosamente espléndido para darnos.
Cuando veo a un hombre que tiene su esposa y no cuida los detalles de su esposa, pienso que no es entendido en lo que Dios le ha dado. Cuando una mujer tiene un esposo y no entiende los detalles esenciales de su esposo, es una mujer pequeña frente a las bendiciones que Dios le da.
En este caso tenemos que entender que María, a pesar de su corta edad, fue una mujer grande, un linaje real, excelente. Creyó, guardó y toleró las murmuraciones, en ese tiempo tan estrictas.
Hoy cualquiera es madre soltera y la sociedad ya no señala a las madres solteras, lo ven como algo de la sociedad. Lo establecido por el que vino a nacer en Belén de Judá no es eso.
Entonces quiere decir que nosotros tenemos un Salvador que es enteramente el mismo siempre, porque conocemos que El pre-existió antes de venir, y lo creemos.
Hebreos 13:8 “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.” En todos los tiempos, El existió.
Sin embargo tenemos que entender también que El tuvo su misión en la tierra.
Lucas 2:22 “Y cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, conforme a la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al Señor”. Jesús nace en Belén, y ahí nosotros podemos ver qué sucede cuando nace en Belén.
Lucas 2:6-7 “Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.”
Nosotros vemos que después que lo llevan a Jerusalén y lo presentan como está prescrito por la ley, ellos vuelven a Galilea, a la ciudad de Nazaret y allí ellos reciben la visita de los magos.
Mateo 2:1-2 “Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.” Estos reyes eran hombres de ciencia. Jesús ya recibe el regalo de reyes porque El era un Rey. Cuando tú llevas un evangelio pobre a otro, tú no estás llevando al Rey de reyes y Señor de señores.
Nosotros cuando aceptamos a Jesucristo cambiamos nuestro linaje de pobres a ricos, porque nacemos pobres; pero cuando está el segundo nacimiento en nuestras vidas somos ricos, somos herederos de las riquezas espirituales que ha proveído Cristo para nuestras vidas.
No se puede negar la navidad, no se puede negar el nacimiento de Jesucristo. Que tú tengas otros conceptos, se respetan, pero la Palabra de Dios nos enseña a predicar de la pre-existencia de Jesucristo en la Trinidad: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. No son tres “diocesitos” es UN SOLO DIOS con tres personajes definidos en ese mismo Dios.
¿Era necesario que Jesús tuviera una historia? ¿Por qué de las tres Personas de la Trinidad solamente uno es conocido en la existencia humana, Jesucristo? Porque ese que se dio a conocer como una existencia humana, vino al mundo por Dios mismo, y terminó la redención con un nuevo pacto, no del macho cabrío limpio y sin mancha, sino de la oveja humilde, sin pecado el cordero que lava los pecados del mundo. Y ¿Cómo no conocer su historia, y adorarle y honrarle? No en un muñeco de yeso, sino adorarle en espíritu y en verdad, como solo es digno que le adoremos.
Estando en Nazaret El crece, estando en Nazaret El se llena de sabiduría, estando en Nazaret la gracia de Dios fue sobre él.
Lucas 2:40 “Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.”
Sin embargo, hay que hacer una presentación de Jesús en el templo, como el ritual judío; hay que presentarlo.
En Jerusalén había una pareja que estaban aguardando la profecía mesiánica y que Dios les había prometido que no se irían de este mundo sin ver al Mesías.
Lucas 2:25-26 “Y he aquí había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él. Y le había sido revelado por el Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese el Ungido del Señor”. Mas que un propósito de rituales judíos, había un propósito de Dios en una promesa hecha a Simeón. Qué amplio es el conocimiento de la visita del Señor al templo después que regresó a Nazaret.
Lucas 2:27-33 “Y movido por el Espíritu, vino al templo. Y cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo, para hacer por él conforme al rito de la ley, él le tomó en sus brazos, y bendijo a Dios, diciendo: Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra; porque han visto mis ojos tu salvación, la cual has preparado en presencia de todos los pueblos; luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel. Y José y su madre estaban maravillados de todo lo que se decía de él”. O sea que tenemos a un Salvador que existía antes del mundo. No empezó a existir cuando nació en Belén. Nosotros tenemos la seguridad que en cada mover de los antepasados de Jesús estaba el plan de Dios.
Cuando nacemos como creyentes, de padres cristianos, que nos planifican para venir a este mundo y que traigamos bendición, nosotros también traemos ya un plan de Dios. No es lo mismo un procrear por exigencias de la carne, o un procrear por la pasión de la carne, a un procrear para una bendición de una pareja de un matrimonio. No es lo mismo procrear un hijo de paz, que un hijo de carne, pero Dios bendice lo uno y lo otro. Es increíble el amor de Dios, y Dios nos trae bendición a todos, porque es increíble cómo el Salvador tiene que buscar un exilio y salir de su nación.
Cuando tú te ves exiliado en otro país es que tú entiendes lo que es un exilio. No es tu bandera, no es tu tierra y aún no es tu lengua. Yo me quedaba admirada cuando viajé a Tierra Santa oír los distintos lenguajes e idiomas, y yo me decía: “Y mi Dios es el Dios de ellos también”. Qué maravillosa la articulación de idiomas, con sentidos propios. Cómo la grandeza de la ciencia de nuestro Padre celestial puede tener tantos lenguajes articulados con significados.
Si profunda es la salvación que trae Jesucristo a la tierra a través de Su vida, qué profunda será la existencia eterna con Dios. Y cómo los cristianos “coqueteamos” con la salvación. Desconocemos que nuestro Padre tiene Santidad, que no tiene una moral relativa como nuestros antepasados, sino que los diez mandamientos son las leyes prescritas de Dios en su moral.
Mateo 2:14 “Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto…”
José tiene que tener una huida para salvar al niño, tiene que cruzar frontera e ir para Egipto. ¿Es esta una contradicción? El pueblo de Israel tuvo que huir de Egipto y venir para su pueblo y pasar cuarenta años de esclavitud, y ahora el Salvador tiene que dejar Israel e ir a Egipto para salvar su vida.
Qué profundidad de misterio los planes de Dios. ¿Cómo esto puede suceder? Cuando el Niño Jesús estaba en el templo no era un niño común, era un niño extraordinario y Simeón no era un hombre común, él era un hombre de linaje, de clase, también era un hombre extraordinario en los eventos proféticos que se movían en esa época. Siempre la profecía se movió ampliamente en el mundo antiguo.
La huida a Egipto no fue fácil para ellos. Todo fue en aviso. ¿Qué carácter tendría que tener José cuando tiene que tener tantos cambios en su vida. Por algo fue separado para ser el esposo de María. Nada común acontece en nuestras vidas. A la vez que tomas una realeza, un rango de fe, a la vez que dejas Egipto (tus ídolos, tu idolatría, tu mundanalidad), a la vez que procreas hijos sin ninguna condición de padre y encuentras en el camino de tu vida y encuentras en el camino de tu vida un acontecimiento tan grande que es conocer que hay una eternidad y una existencia a la vez, que nosotros entramos en ese conocimiento, dejamos de ser como es en todo. Podemos comprar como compran los demás, comer como comen los demás, podemos ser un mundo civilizado, pero hay en nosotros un mover diferente a los demás, porque aunque estamos en el mundo no somos del mundo, somos de una realeza especial que viene de arriba, que no es de abajo. Hacemos un distingo con nuestras vidas.
VIAJE DE JESUS DE EGIPTO A NAZARET
Mateo 2:19-20 “Pero después de muerto Herodes, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José en Egipto, (siguen los ángeles trabajando el gran acontecimiento de Dios) diciendo: Levántate, toma al niño y a su madre, y vete a tierra de Israel, porque han muerto los que procuraban la muerte del niño”.
VIAJE DE NAZARET A JERUSALEN
Lucas 2:42 “...y cuando tuvo doce años, subieron a Jerusalén conforme a la costumbre de la fiesta”.
¿Qué pasó en el templo? Que Jesús se enfrenta a los doctores de la ley. Ya el niño comienza a dar una señal de sabiduría extraordinaria; ya el empieza a manifestar su gracia delante de ellos.
Pero hay un acontecimiento muy grande entre la familia de José y Maria porque de regreso entre la multitud no estaba el niño, y tienen que regresar de nuevo a Jerusalén y empezar a buscar a un niño perdido. Este niño perdido no lo hallan el primer día, no lo hallan el segundo día, lo hallan al tercer día. O sea que había angustia en el corazón de sus padres y de su parentela que los habían acompañado a Jerusalén. Cuando lo encuentran, sus padres le dijeron que ellos estaban angustiados…“Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?” (Lucas 2:49)
Amén.